Seleccionar página

Bienestar y consumo que mejoran tu cuenta bancaria

Sí. Has leído bien. Hay un bienestar mental y de consumo que mejora tus cuentas, siempre y cuando te propongas resolver lo que tienes entre manos y te concentres en hacer algo importante para ti.

Para empezar, estaría genial que conectaras en serio con lo que quieres. Sigue leyendo, por favor. Conectar para liberarte de todo ese condicionamiento del pasado, conectar con gente nueva que desea crecer, de conectar con gente que trabaja de un modo diferente, en lugares distintos. En definitiva, conectar con gente que tiene ganas de hacer y no que pasa sus días entre lamentos y quejas. Todo esto, es un buen paso, ¿no crees?

Seguramente ya has descubierto que el sistema no funciona. Tu sistema, tu forma de vivir, de consumir por lo que, para salir de ello, necesitas nuevas propuestas, nuevas ideas, nuevos caminos. Poner en marcha cambios y actitudes que se queden para el resto de tus días.

¿Es posible lo que digo? ¡Rotundamente, sí!

Y, ¿por qué es posible? Porque en la medida en que te quieres y te valoras, te comprometes contigo y mejora tu cuenta bancaria. La clave está en ese compromiso. Cuando te comprometes contigo misma, pero de verdad, siente de un modo diferente, exploras nuevas alternativas y conectas de un modo diferente con personas, con proyectos, con trabajos, con situaciones.

Al valorarte, al sentir quién eres de verdad, empiezas a ver las cosas con otros ojos y tu sensación de libertad económica adquiere matices nuevos.

Te lo explico con un ejemplo:

No llegas a fin de mes o acumulas cargos de tarjetas importantes, incluso préstamos. Y necesitas un sueldo superior. Estás pensando en buscar otro trabajo, aunque el que tienes te gusta. Pero necesitas más dinero. Necesitas más ingresos. Tu sueldo no te llega y no sales de una para meterte en otra. No puedes hacer extras y rezas para que no se estropee el coche, por segunda vez, este mes. Tu misión ahora mismo es ganar más. ES lo único con lo que sueñas. Ojalá te tocase la lotería.

La gente con la que estás se queja de lo mismo: que si la política, que si no hay ayudas, que si no es justo, que si ellos ganan más por hacer nada, que si tu vecino ya ha cambiado de coche por tercera vez y bla, bla, bla. ¡Y claro! No vas a quedarte encerrada en casa, otro verano más, por lo que vuelves a financiar las vacaciones a 12 meses… Y necesitas más sueldo.

¿De verdad te crees que la solución está fuera de tu casa?

A lo mejor la solución está por cambiar el estilo de vida y de consumo, pero es una realidad que no queremos ver porque le vecino, siempre ganas más y tiene mejores cosas. ¿Te has parado a pensar que piensa lo mismo de ti?

Mejorar nuestro bienestar para mejorar nuestra cuenta bancaria es posible:

1.- Analiza qué tipo de comida consumes al mes. Elimina todo lo procesado y suma. Esto hará que simplifiques tus comidas, que sean rápidas de hacer y sanas y que ahorres dinero en la compra.

2 .- Analiza cuántas veces comes fuera al mes. Opta por la opción de tupper en un parque, al aire libre o en una zona de estar del trabajo. Obtendrás un ahorro económico considerable y tendrás un rato de relax con gente con la que creías que no “conectabas”.

3.- Analiza el consumo de coche y baraja la opción de transporte público o de ir caminando y volver en bus. El coche, no solo es gasolina: es la cuota, si aún no está pagado, es el parking, es el impuesto de rodaje, las ruedas, el gasoil o gasolina. Todo suma.

4.- Analiza cuanta ropa compras al mes. Y piensa en todo lo que usas, lo que no, lo que se ha quedado obsoleto.

Por favor, llegados a este punto, sé honesta contigo misma y observa todos los armarios de tu casa, incluidos los de la cocina:

  • Armarios roperos. Te lo pones todo, ¿todo?, ¿de verdad?
  • Armarios zapateros. ¿Usas todo el calzado que tienes?
  • Armarios del baño. ¿Usas todos los potingues? ¿Acabas las cremas de cada bote?
  • Armarios de la cocina. ¿Usas todas las ollas y cacerolas?
  • ¿Qué pasaría su subes al trastero?
  • ¿Y las habitaciones de los niños? ¿Cuándo entran juguetes en navidad, se hace limpieza de los antiguos?
  • ¿Cuánto calzado desgastan tus hijos? ¿Se le quedan pequeños los abrigos antes de usarlos hasta que no sirven?Sé sincera y no pienses que éste análisis es de pobres: ¿cuántas cosas “sin acabar” tienes en tu hogar?

5.- Sé sincera y no pienses que éste análisis es de pobres: ¿cuántas cosas “sin acabar” tienes en tu hogar?

Al final, todo suma. ¿Por qué comprar una crema si aún me queda en el bote? ¿Por qué comprar otro par de botas si tengo 3 pares ya, les cambio las tapas y están genial?

Viéndolo así, te puede dar un poco de miedo, pero, realmente, lo que debes evitar es sentirte pequeña por tener que empezar a reducir gastos y sentirte orgullosa de reducir consumo y por ende, reducir plásticos y desechos que perjudican a nuestro planeta tierra. No te estanques ni te bloquees porque el esfuerzo, merece la pena.

La fuerza debes emplearla en reducir para ahorrar y no en aumentar ganancias para seguir gastando y metiéndote de cabeza en el exceso de consumo que te acompaña… ¿desde cuándo?…

Empieza a ser responsable contigo misma y muévete hacia valores de consumo que no perjudiquen tu salud y mejoren tu cuenta bancaria. Si lo necesitas, te ayudo. Solas, avanzamos más rápido y lo hacemos mejor.

¿Metas o sistemas? Proyectos paralelos

Como consultora especialista en estrategia personal y proyectos paralelos, quiero ayudarte a que te olvides de las famosas y desenfocadas metas para que pases a establecer sistemas. Esto, sumado a tu constancia y enfoque en el proceso de transformación hará que consigas mejores resultados* a largo plazo. Te lo explico con ejemplos:

  • Meta: escribir un libro. Sistema: ser constante y escribir todos los días.
  • Meta: ganar la carrera. Sistema: correr todos los días 10 kilómetros.
  • Metas: ganar más dinero (pero no quieres dejar tu trabajo). Sistema: crear proyectos paralelos.

Los beneficios de establecer sistemas para conseguir resultados son:

1.- Más felicidad y enfoque. Cuando tienes una meta, sueles decirte: “estaré mejor cuando adelgace”, o “estaré mejor cuando ganes más dinero”. Estas “excusas” nos derrotan antes de lograr nada y no conseguimos la tan ansiada meta. Si estableces sistemas, por ejemplo, “voy a cambiar mis hábitos alimentarios a diario (por ejemplo, dejando de desayunar bollería y alimentos procesados) y voy a salir a caminar todos los días, 30 minutos (por ejemplo, volviendo del trabajo a casa, andando)”. Con esto, pasaremos de querer una dieta que no mantendremos en el tiempo a cambiar hábitos y rutinas que nos traerán multitud de beneficios y se mantendrán a largo plazo.

2.- Las metas no te mantienen motivado a largo plazo, los sistemas sí. Si quieres montar tu negocio, una vez que lo has montado: te has dado de alta como autónomo, tienes tus tarjetas, una oficina que te cuesta un riñón, una web preciosa y una idea que, en tu cabeza, te parece fantástica. Ya está todo listo. ¿Y ahora, qué?. Ahora te encuentras que la web no tienes visitas, que la calle de la oficina no tiene transito y no te ve nadie y que, pasan los meses y la cuota de autónomos se lleva todos tus ahorros. Si te enfocas en la meta, todo tu trabajo se acaba al llegar a ella. ¿Y después, qué?

Pues que no conviene que dejes tu trabajo (sea fijo o eventual para darte de alta como autónomo) antes de tiempo sino que desarrolles un sistema de, por ejemplo, proyectos paralelos. Los proyectos paralelos no solo te van a traer ingresos sino que tienen otros muchísimos beneficios a largo plazo: son divertidos porque los haces porque tú quieres, te permiten probar, experimentar sin arriesgar nada y aprender cosas nuevas (errores y aciertos incluidos), potencian tu ánimo y tu creatividad, dar un empuje a tu carrera profesional ya que son una fuente increíble de desarrollo, práctica y aprendizaje personal (y profesional!).

Los proyectos paralelos te llevan a ganar confianza en ti mismo, generar contenido y experiencias nuevas en tu día a día, crecer como persona y como profesional. Generarás reconocimiento y crearás tu marca, descubrirás qué quieres y qué no quieres antes de arriesgar nada, logrando tu propio equilibrio entre tu vida personal, profesional y social. Aumentarás ingresos, podrás decidir cómo quieres seguir ganándote la vida y aprenderás a vivir y trabajar mejor en mundo veloz.

3.- El futuro es impredecible y las metas nos invitan a jugar a ser adivinos. Está bien organizar y planificar pero, ¿realmente sabemos que va a pasar mañana, o dentro de un mes? Si trabajas con sistemas, en vez de metas, avanzarás si o sí, a pesar de no saber que nos depara la vida, ni las circunstancias que se nos presentarán dentro de una semana. Es como querer gestionar un tiempo sobre el que no tenemos poder (todos tenemos 24 horas (ni una décima de segundo más) pero sí podemos gestionar todas las cosas que hacer en las 24 horas que tiene nuestro día.

Las metas están bien si quieres resultados a corto plazo pero si los resultados que buscas, quieres que se mantengan en el tiempo, entonces agárrate a los sistemas y yo te ayudo a acompañarlos de una estrategia que te permita mantener un enfoque claro, sin dudas y a que logres tus objetivos tangibles y reales.

*resultados: ganar más dinero, tener una vida más completa, aterrizar ideas, cambiar de trabajo o sector, recuperar tu confianza, no dejar el trabajo pero sí desarrollar nuevas vías de ingreso con proyectos paralelos…

Lo que dicen nuestros clientes, aquí.

Cómo no rendirse ante los desafios

1 DE 6 pasos 👣 #2018 #EmpresaEnIgualdad 👉 Increíble que estemos a dos meses de acabar el año 😲 Un año que, tanto mis clientas como yo, reconocemos, ha estado repleto de desafíos pero sobre todo, de crecimiento y esfuerzos extraordinario. ¿Cómo NO RENDIRSE ANTE LOS DESAFIOS⁉️ Dando pasos 👣❗6 pasos❗#prohibidorendirse

Vamos a por el PRIMER PASO: 🌟 Reconocer que eres más fuerte de lo que quieres asumir. Y eso pasa porque hacemos nuestras las palabras feas que nos dicen los demás. Cuanto más te digan que no puedes o no sabes, más fuerza debes aplicar para hacer eso que deseas o aprender lo que no sabes…

Vamos a por el SEGUNDO PASO: 🌟 Se buena pero contigo misma. Deja de mirarte al espejo para pensar en negativo. Deja de criticarte y juzgarte a cada paso que das. Piensa bien de ti, mírate con los ojos con los que miras túa quién amas y hablate con el mismo tono que quieres que te hablen.

Vamos a por el TERCER PASO: 🌟 Descansa. Descansa. Descansa. Apaga el teléfono. Nada de móvil en cama. Aprovecha para leer un libro o escribir en tu libreta mágica… esa en la que dejas tus sombras, vacías tu mente de tu día a día y siembras expresiones de luz…

Vamos a por el CUARTO PASO: 🌟 Sonríe. Sonríe aunque no te apetezca. Sonríe porque a los dos segundos sentirás cómo cambia tu expresión interior y los latidos de tu corazón…

Vamos a por el QUINTO PASO: 🌟 Diviértete. No te encierres cuando las cosas se fuerzan. Sal a pasear, a tomar algo con amigos, a comer con la familia pero no te encierres porque eso sólo hará que tú mente se colapse y no logres ver o sentir con objetividad…

Vamos a por el SEXTO PASO: 🌟 Analiza en qué punto estás y si todo depende de ti. Trabaja sobre lo que tú sí puedas cambiar y traza un guión para no perder ni la visión, ni el ánimo ni la motivación…

Y de regalo… TRES PASOS MÁS!

Vamos a por el SÉPTIMO PASO: 🌟 Respira. Respira siendo consciente de como se hincha tu abdomen al inspirar y se deshincha al expirar. Tres respiraciones antes de, por ejemplo una reunión complicada, y entrarás serena y enfocada.

Vamos a por el OCTAVO PASO: 🌟 Medita. Se que es algo que está de moda pero… medita. Si vacías el ordenador o los archivos del móvil para que dejen de ir lentos, ¿cómo vacías la mente? Sí… también… en pasos anteriores hablamos de escribir pero meditar implica vaciar, serenarte, mejorar el enfoque y la concentración. Siéntate en una silla, espalda recta y manos apoyadas en las rodillas. Respiras tres veces, profundamente, y dejas que los pensamientos vayan y vengan hasta que encuentren su lugar…

Vamos a por el NOVENO y último PASO: 🌟 Vive “cómoda”. Revisa a diario tu libreta y repite las frases que escribas y te den fuerza. Trabaja nuevos hábitos que te lleven a sentirte segura. Ponte recordatorios, por ejemplo con un rotulador de escribir en cristal, una frase en el espejo del baño que te haga recordar. PERO SOBRE TODO, SÉ TÚ MISMA ❤

 

La liberación de contar un secreto.

A ver… te voy a contar un SECRETO desde la biblio 

Esta temporada estoy a “full” con algunas formaciones presenciales y con la creación de muuucho contenido nuevo.

👉 ¿Te dije que a finales de noviembre (que luego será diciembre 🤣) inauguro canal de TV en Youtube? Y….

👉 ¿Te he dicho que he dado más “bandazos” en mi vida que un pato mareado, hasta ENCONTRARME? Y…

👉 ¿Qué me costó un huevo reconocer mi alta sensibilidad y mi personalidad “loca&chispeante” porque tengo mi mente se dispersa con mucha facilidad? Alguna vez lo dejé caer. Ahora, lo verbalizo con orgullo. Pero cuesta, ¿sabes? Y… 

👉 ¿Sabes por qué cuesta RECONOCER todas estas cosas?

Porque nos da MIEDO mostrarnos imperfectas y vulnerables. (Si quieres que te hable de ello, escríbeme abajo y te escribo un artículo al respecto).

Este año decidí agarrar por los huevos a mi proyecto profesional 🍳 (diría ovarios pero no puedo agarrarlos bien) y… ¿sabes por qué logré tomar esta decisión? 🤔

Porque una vez que decidimos dejar atrás todo lo que nos conviene dejar, damos paso a un periodo de desenfoque horroroso. Y que mejor que pasarlo de una vez, no crees?. También damos paso a un fuerte desánimo emocional que nos regala pensamientos confusos y que condiciona todo lo que queremos hacer y decidir.

Así que, teniendo la posibilidad de crear una realidad “real” a partir de todo lo nuevo que se nos presenta, ¿por qué seguir dando vueltas a la mierda, bajo lamentos estúpidos?

Y… ¿ cómo conseguir salir del desenfoque y desánimo?. Pues:

Primero: sufriendo, pasando miedo, sintiéndote vulnerable, fea, imperfecta, cagándote en todo, llorando hasta cuando meas… porque las verdades duelen y que te pongan un espejo delante, jode que no veas.

Segundo: Identificando las viejas ideas que no te dejan ser tú, sentirte cómo eres en realidad, trabajarlas y soltarlas.

Tercero: Teniendo paciencia contigo misma. Y en grandes cantidades.

Cuarto: Prestando atención a tus ruidos mentales y cambios de humor. Que los tendrás. Y gordos!

Quinto: Aprendiendo a usar tus nuevos pensamientos en tu vida diaria porque siempre habrá alguien que lo flipe, te ponga en duda y te los quiera sabotear (ese alguien puede ser otra persona o tú misma).

Sexto: Tomando decisiones que apoyen todos estos cambios nuevos y que, por momentos, no querras tomar porque te sentirás insegura.

Pero aún así, merece la pena pasar por todo ello. TE LO JURO.

Abrazos miles!

Decálogo de Vida de un Espíritu Valiente

Ayer escribí esta publicación en Facebook:

Ayer hice un extra de trabajo (me acosté tarde y me levante temprano) porque hoy tocaba masaje descontracturante y energético al mediodía. Si le sumas premestrual y mente hiperactiva… a estas horas, ya estoy muerta. Me voy a dedicar una horita con mi saco de semillas caliente y aprovecho el tiempo para mis lecturas pendientes. ¿Qué cómo lo hago?:
1. Tengo claro lo que quiero.
2. Estoy enfocada.
3. Mi plan de acción está por escrito.
4. Estoy organizada al milímetro con margen para cambios.
5. Digo No cuando así lo siento y no me siento culpable.
6. Pido ayuda para dedicarme tiempo para mí y ya no me siento culpable.
7. Priorizo porque no todos los días son iguales.
8. Medito para ser consciente de mi respiración y darle a mi mente y cuerpo tranquilidad.
9. Si siento miedo, lo hago igual.
10. Sólo tengo una vida así que quiero vivirla y no “correrla”.
¿Cómo haces tú?

Y ALUCINÉ con la cantidad de comentarios recibidos por privado (que si yo voy a contrarreloj, que si yo no soy capaz, que si yo no tengo tiempo para pararme a meditar, que si mis niños son pequeños, que si te admiro, que si estoy agobiadísima, que si no sé cómo eres capaz…). Y, de verdad, que soy de carne y hueso como vosotras. Que también lloro, que me desbordo hasta tirarme de los pelos, que hay días que no llego ni a la mitad (como ayer)…

La CLAVE (que me dio pie al decálogo que te puedes descargar al final) está es ser conscientes de ello, que somos HUMANAS, en asumir que la PERFECCIÓN NO EXISTE y en que:

1. Debes tener claro qué es lo que QUIERES. ¿Te has parado a pensar en ello? ¿Quieres vivir pagando una hipoteca a 40 años o vivir de alquiler y meter en una cuenta que produzca por si sola, los intereses que te ahorras? ¿De verdad quieres gastar un dineral en unas vacaciones de 15 días en una isla desierta o mejor disfrutar de un masaje todos los meses, los 12 meses del año? Párate a reflexionar y descubrirás deseos nuevos.
2. Si tienes claro lo que quieres, podrás estar ENFOCADA y avanzar, paso a paso, día a día, con constancia sin perderte por el camino y ansiando cosas que no van contigo pero están de moda.
3. Para estar enfocada, debes tener tu PLAN DE ACCIÓN por ESCRITO.
4. Estar ORGANIZADA al milímetro aunque con margen para cambios, imprevistos y cosillas que surgen sin más.
5. DECIR NO. Sin sentirte culpable porque no te lleva a nada. TÚ ERES LO PRIMERO, sí o sí.. tú y tu familia. Por ejemplo, te piden que les hagas un recado y habías quedado en ir a la pelu. Pues te vas a la pelu y punto (excepto urgencias mayores). Yo, en estos casos, me suelo preguntar: ¿Cuánto de bueno es para mi, por ejemplo, hacerle el recado a mi hermana? O ¿si yo no estuviera, cómo se tendría que organizar mi hermana para hacer sus recados?. Y te lo digo con conocimiento porque, las que curramos para nosotras, el resto del mundo se piensa que no hacemos nada y que podemos aprovechar nuestros trayectos para hacer los recados de media familia. Lo siento pero, va a ser que no. Y no miento ni doy justificaciones tontas. Simplemente, no puedo o no me va bien y ya no hay más que explicar.
6. Saber PEDIR AYUDA cuesta un mundo. Al menos, así lo sentía yo. Pero poco a poco fui pidiendo cosas pequeñas, a modo de prueba hasta que la vida me dio un palo y tuve que pedir ayuda, sí o sí. No veas cuando me jodió pero era la última opción que tenía. Desde esas, pido ayuda. Y, ¿sabes por qué cuesta tanto? Porque nos han educado como si fuésemos supermujeres de hierro. La cultura, la sociedad, la educación. Está mal que nos dediquemos tiempo y nos sentimos culpables por ello. 

Algunas me habéis preguntado, QUÉ ES PARA MI PEDIR AYUDA así que ya aprovecho para contaros:

* He hecho malabarismos para CRIAR a mis hijos (no he delegado su cuidado a nadie porque no tenemos abuelos que los cuiden y no me apetecía, en su momento, ganar un sueldo “x” para pagar a otra persona así que estos últimos años he ganado menos y entre mi marido y yo, nos hemos encargado de los niños. Sí se puede. Y sólo lo descubres cuando no te quedan más cojones o así lo decides aunque le mundo no lo entienda. Así de claro. Así de simple. Y como crecen cagando leches, ya tengo un hijo de 9 años y otro de 5 años. HA MERECIDO LA PENA, TOTALMENTE porque ahora sí tienen edades geniales para echar mano de otras personas adultas, en momentos determinados. No es lo mismo dejar un bebé de un años que un niño de 5 años).

** En marzo de este  año, y después de mucho buscar, encontramos a una compi muy especial, que me echa un cable en casa, hora y media, dos días a la semana pero que, si algún día la necesito por turnos contrarios a mi marido y tengo algo importante de trabajo, se queda con los niños. Este verano se ha quedado dos veces y los niños están encantados. Esta DECISIÓN fue la más DIFÍCIL porque meter a alguien en casa, como que no lo teníamos muy claro pero sabía que, cuando fuese el momento, llegaría la persona idónea. Soy de las que fluye e intuye. Y llegó. Recomendada por una vecina. Es administrativa, de nuestra quinta y la crisis de 2008 la llevó a cuidar a ancianos. Esa situación hizo que descubriera lo bien que se le daba y lo que disfrutaba por lo que se formó para ello y de ahí, le salieron un par de casas. En una estuvo los últimos 5 años de una “abuela”, en una familia fantástica y ahora está haciendo compañía a otra señora mayor de tardes, en la residencia en la que está. Así que, un par de días a la semana, de mañana está en mi casa, y de tardes, hasta el momento, cuando lo he necesitado, a sido justo cuando ella sale de trabajar en la otra casa. Y confío mucho en que mi proyecto crezca y ella vaya creciendo conmigo. Y si le surge algo, felices de que así sea pero, de momento, la disfrutamos nosotros.

*** Como PAREJA pues nos hemos inventado salidas delante de la tele, hemos aprovechado siestas para “mimarnos” a escondidas como adolescentes y mil cosas más (jajaja, no te lo puedo contar todo) porque eramos conscientes de que los niños crecen. ¿Qué son 9 años que dedicas a los hijos, de un modo más intenso, frente a los 80 o 90 que duramos? No es nada! El tiempo vuela y en nada serán ellos los que nos manden de paseo a nosotros.

**** A nivel ORGANIZACIÓN, han sido 9 AÑOS SIN AYUDA EXTERNA por lo que aprendí a SIMPLIFICAR mucho TODO. Poca ropa, toda combinable entre sí, la casa sin mierdas a las que sacar polvo, los muebles funcionales, la colada tendida en perchas, la comida sencilla y sana (cocino en olla exprés que en 10 o 15 minutos la comida está hecha, si uso el horno lo programo por la mañana y tengo la comida recién hecha, también uso la thermomix , etc, etc, etc.

Y sobre todo, mucha COMPLICIDAD CON MI MARIDO. Seguimos!


7. PRIORIZAR te permite saber qué es lo importante para hacer porque no todos los días son iguales y no todo es urgente aunque creamos que sí. A veces confundimos priorizar con cabezonería de “lo hago ahora por que sí” y resulta que no tenía porque hacerse en ese momento.
8. MEDITO. SI. Tengo el culo quieto más de 10 minutos! Ohhh! Quién me lo iba a decir a mi hace un par de años!!! Pues lo hago para ser consciente de mi respiración, que siento que es como mi gasolina y así consigo darle a mi mente y cuerpo tranquilidad y sosiego.
9. MIEDO. Es bueno tenerlo. Yo tengo miedos. Muchos. Pero aunque tenga miedo, lo hago igual. De verdad. Por ejemplo: con el plan financiero del proyecto. Tenía miedo, mucho miedo de enseñárselo a quien, ahora, es mi mentor de las finanzas. Y menuda bronca me cayó!. Lloré de la rabia pero así mi parte de responsabilidad y me negué a seguir con quién me lo llevaba porque me llevaba de cabeza a un agujero negro. Delegué sobre quien no debía y no podía seguir así. Y mereció la pena! Que la culpa también fue mía, eh! pero tenía miedo de AFRONTAR LA REALIDAD… es decir, mejor con la cabeza bajo el ala que afrontando la situación… eso lo produce el miedo. Y no merece la pena! De verdad que no.

Y por último, y lo más importante para mí que ya estoy más cerca de los 40 que de los 30… ¡Tengo 37! ¡Ouyeah!  Estoy en el ecuador de la vida y no sé si me jubilaré, tal y como va el tema en los autónomos!!! Pues eso… el punto más importante:


10. SÓLO TENEMOS UNA VIDA! Y YO QUIERO VIVIRLA Y NO “CORRERLA”. Es decir, quiero ser consciente de lo que hago, disfrutarlo, aportar valor a los míos, a mi misma. Siempre digo lo mismo: nada que no pueda llevar conmigo en la caja de pino me debe sacar el sueño, día a día.

Que no siempre me acuerdo, ojo! Por eso te animo a que, como yo, IMPRIMAS EL DECÁLOGO de VIDA de un ESPÍRITU VALIENTE para que, al menos, a diario, le eches un vistazo.

Puedes colocarlo en el espejo del baño, en la puerta de la entrada, en la pared de la mesita, en la puerta de la nevera… en donde tú quieras pero por favor, descargarlo (está en pdf) y léelo a diario.

Descargar

DECÁLOGO de VIDA de un ESPÍRITU VALIENTE

¿Cómo le haces frente a las críticas en el trabajo?

A veces no resulta sencillo tomarse bien una crítica, aunque ésta haya sido hecha de la forma más constructiva posible. Todo se complica cuando tienen lugar dentro del entorno laboral, ¿verdad? Por eso, te sugerimos que leas estos consejos sobre cómo actuar según nuestra experta. ¡Toma buena nota!

Antes de continuar creo que debemos definir lo que es una crítica, y hacerlo desde el sentido emocional. Criticar es lo mismo que analizar, juzgar, enjuiciar y opinar. Es un sentimiento que nos censura, es un rumor que, si no nos interesa, no nos hace nada.

Las críticas hacen efecto cuando nos ofenden y en nuestra mano está tomarlas como críticas constructivas o como críticas destructivas. La mayoría de las veces, cuando nos critican es porque se sienten frustrados, envidiosos e incluso hasta confusos con respecto a nuestra persona.​ La crítica es como un parásito que devora la alegría y la felicidad. Cuando nos critican o criticamos no es para que a nosotros nos vaya mejor sino porque envidiamos al otro y queremos que le vaya mal o que no tenga tal cosa.

La empatía es la clave

Ser empáticos es lo único que nos va a permitir no sentirnos afectados por esas críticas. Empatía es ponernos en el lugar del otro sin que nos afecte su sentimiento, su circunstancia o su opinión.

Te entiendo: “Entiendo que esté celoso de mi ascenso. Tiene envidia de mi nuevo horario. Está frustrada por mi nuevo sueldo.”
Te entiendo: “Entiendo que no ha conseguido los objetivos que se ha propuesto. Entiendo que esperaba su nuevo horario y no se lo han concedido.”.
Te entiendo.

En el momento en que veamos las críticas con empatía pasaremos de sentir enfado, rabia, ira, tensión a sentir compasión y alivio por no sentirnos afectados. Yo soy la única persona que decide si quiero que me afecte una crítica o no quiero que me afecte. La empatía me hace consciente de si tengo emociones negativas o no. Y son los pensamientos los que causan emociones. El efecto de las críticas sobre las emociones, entre otros son:

  • Sensación de peligro que genera miedo y angustia.
  • Sensación de pérdida que, a su vez, produce tristeza y soledad.
  • Sensación de ofensa que produce enfado y rabia.

Yo soy la única que permite que esa emoción negativa distorsione mi pensamiento hasta el punto de que me lo creo y me genera un dolor tan grande e intenso que, solo el daño que produce me vuelve en contra de esa persona. Y de este modo, me vuelvo como ella: criticona, amargada, infeliz.

¿Qué hacer cuando me siento criticada?

La empatía me hace consciente. Me permite analizar esa crítica recibida. Si es constructiva y con buenos modales, decido si me aporta alguna mejora. Si es destructiva, interpreto qué es la otra persona la que critica porque se siente dolida por algo, confusa, en peligro y/o angustiada por su propia decepción. Y lo vuelca en mí.

Sentir de este modo, conscientemente, me va a permitir percibir el mundo, mi mundo, mi entorno laboral, mi puesto de trabajo, de un modo más amplio, sin interferencias, sin magnificar nada, sin generalizar y minimizando sentimientos y actitudes que no me corresponden.

Colaboración para Enfemenino.com (Leer aquí).

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies