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No quiero dejar mi trabajo pero no soy feliz

No voy a entrar en por qué no eres feliz en tu trabajo pero, ¿eres de los que dice “mientras llegue la nómina a fin de mes…” y lo acompañas de suspiros de “conformidad” y “es lo que hay”?

Bueno. Seguro que no eres la única persona que está así aunque ya sabes el refrán ese, que dice, ” consuelo de mucho….”. Pero no escribo esto para juzgarte, no. Simplemente, te voy a contar las opciones que tienes para ser feliz, aunque el trabajo no te llene. No son verdades absolutas pero sí ideas que te hagan pensar diferente. Allá vamos:

1. Busca un cambio de enfoque.

Analiza cómo has llegado a sentirte así. ¿Cuándo fue la última vez que te sentiste bien contigo mismo? Posiblemente ésta pregunta “pique” pero si pica es bueno porque significa que has tomado decisiones poco acertadas y que en tu mano está dejar de llevarte por las modas o corrientes.

Si no quieres renunciar a tu trabajo, no lo hagas pero entonces no te quejes. Dale una vuelta a qué es lo que falla en él y buscar alternativas de solución o, al menos, que te permitan llevar mejor la situación:

.- Tu jefe es un capullo. Prueba a hablar con él de un modo que no hayas hablado nunca. ¿Por qué dices que no antes de probar? A lo mejor es que su situación no es mejor que la tuya y también necesita palabras de aliento. También necesita pensar diferente. ¿Te has parado pensar que los jefes, buenos o regulares, también son personas? Los habrá complicados pero también los habrá que necesiten un hombro en el que apoyarse, no?

.- No aguantas a tus compañeros. Intenta pedir un cambio de puesto o hablar con ellos. A veces, por una tontería, hacemos una montaña y al cabo de unos meses, no sabemos cómo empezó la cosa. Al trabajo vamos a trabajar, no a hacer amigos. ¿O sí?

.- No estás motivado porque es un trabajo rutinario. Pide si puedes ponerte casos. Haz una lista de chistes y compártelos (si se puede hablar). O inventa canciones simpáticas y dile a tus compañeros que las aprendan contigo.

.- Si hay panel de avisos, prueba a publicar algún evento, que tú organices y observa si la gente está apática como tú o dispuesta a buscar cosas nuevas.

Todo te puede sonar a “payasada” pero es una opción, el hacer cosas diferentes sin perjudicar el puesto y generando un cambio de ánimos. A lo mejor, hasta se suman más departamentos a ti. Prueba! Sin probar, no hay opinión que sirva!.

2. Deja de compararte y aguantar la negatividad de los demás.

La televisión, la radio, el periódico… el mundo se acaba y nosotros con él. En cambio, nos pasamos a las redes y pasamos de morirnos a querer vidas ideales como las que vemos publicadas. Al final, nada en esta vida es blanco o negro. ¿Recuerdas cómo se vivía antes de las redes sociales? ¿Qué hacías? ¿ A dónde ibas? ¿Con quién hablabas? Recupera algo de ese tiempo (que parece prehistórico pero es de ayer) y observa como te sientes. En vez de dos horas en el móvil, dos horas de caminata con amigos, familia, incluso tú solo!!!

3. Decide hacer algo nuevo.

¿Por qué no? Por qué no aprender a nadar bien.  Por qué no ir a clases de cocina o de costura. Por qué no ir a clases de baile o pintura. Al final, todo se reduce a comer, dormir, cagar (perdona que sea tan bruta pero sino no rima ni suena guay 😉 y vuelta a empezar. Y no! La vida es más que eso!

Agradece esa nómina a fin de mes! Revisa tus hábitos de consumo, reduce gastos para dejar de querer ganar más para gastar más. Si no eres feliz con lo que tienes, ¿cómo vas a ser feliz con lo que sueñas y aún no tienes? No tiene lógica!

Por favor! Usa tu lógica. Piensa diferente! Todo ello te dará una nueva visión de la situación en la que te encuentras y te hará que salgas un poco de ese “conformismo” que no te satisface. Si logras pensar diferente, cambiarás tu ánimo, reducirás tus quejas y empezarás a buscar alternativas y estrategias que te hagan mejorar tu forma de vivir y por ende, tu forma de trabajar.

Es cuestión de probar, ¿no? Ya me contarás que tal te resulta.

Una mini historia de quién soy

Por fin me he decidido a escribir mi minibio 🙂 después de que varias compis me insistieran tanto… “Yolanda! que no todas somos afortunadas de tener tu visión de empresa como la tuya y de criarte entre tornillos y tuercas!!” Pues sí! Afortunada y orgullosa de mis orígenes porque me han ayudado a ser quién soy! (Omito la etapa adolescente en la que hice chispas y cortocircuito… jajaja) Y lo que queda por seguir creciendo!!! 🙂 Os deseo un feliz martes!

Nací detrás un mostrador y me pasé mi infancia encima de un columpio entre estanterías de hierro, rodeada de tornillos y tuercas. El lema de mis padres era y es: “al cliente lo podrás engañar una vez, pero no dos” y “la competencia no lo es si sabes colaborar con ella”. Ya han pasado 40 años desde que inauguraron este discurso en su negocio, nada convincente de aquella, pero completamente innovador. Y ahí siguen sus clientes, preguntándole a ellos primero.

Este ambiente me ha hecho empática y resiliente en el ámbito empresarial porque aprendí a no juzgar sin más y a escuchar primero siempre.

Mi trayectoria profesional nace entre bambalinas y de la mano de grandes directivos, en el sector de la rotulación, la publicidad offline y el marketing online. A la par, he ido creciendo como persona y como trabajadora desde 1999 hasta hoy.

De los talleres doy el paso a agencias de publicidad, y de ahí a formación y consultoría. Un recorrido imprescindible para aprender y para conocer los diferentes perfiles de trabajadores y directivos, la gestión de proyectos diversos y de cómo no dirigir empresas y empleados.

Ahora me toca devolver lo aprendido, seguir aprendiendo y ayudarte a crear una “nueva” cultura en las organizaciones, en torno a un propósito común. Puedo ayudarte a identificar y a actuar en función del propósito de tu negocio o proyecto lo que hará que tu labor sea exitosa, tus empleados y colaboradores estén más comprometidos y por ende, aumenten tus beneficios.

¿Por qué Consultora Holística? Mi experiencia me dice que necesitamos comprender la relación que hay entre la empresa y las personas que la integran. Si generamos claridad en el trabajo y el mejor modo de realizarlo, obtenemos un mayor éxito en la gestión de los intangibles como son la motivación, el compromiso y el reconocimiento, y los podemos vincular a los tangibles de la empresa, como son la distribución y ejecución de responsabilidades, el planteamiento de los puestos de trabajo y el sueldo.

Y de toda esta historia nace mi lema: “prohibido rendirse!”

¿Me cuentas en dónde naciste y creciste tú?

Nos vemos!!

La liberación de contar un secreto.

A ver… te voy a contar un SECRETO desde la biblio 

Esta temporada estoy a “full” con algunas formaciones presenciales y con la creación de muuucho contenido nuevo.

👉 ¿Te dije que a finales de noviembre (que luego será diciembre 🤣) inauguro canal de TV en Youtube? Y….

👉 ¿Te he dicho que he dado más “bandazos” en mi vida que un pato mareado, hasta ENCONTRARME? Y…

👉 ¿Qué me costó un huevo reconocer mi alta sensibilidad y mi personalidad “loca&chispeante” porque tengo mi mente se dispersa con mucha facilidad? Alguna vez lo dejé caer. Ahora, lo verbalizo con orgullo. Pero cuesta, ¿sabes? Y… 

👉 ¿Sabes por qué cuesta RECONOCER todas estas cosas?

Porque nos da MIEDO mostrarnos imperfectas y vulnerables. (Si quieres que te hable de ello, escríbeme abajo y te escribo un artículo al respecto).

Este año decidí agarrar por los huevos a mi proyecto profesional 🍳 (diría ovarios pero no puedo agarrarlos bien) y… ¿sabes por qué logré tomar esta decisión? 🤔

Porque una vez que decidimos dejar atrás todo lo que nos conviene dejar, damos paso a un periodo de desenfoque horroroso. Y que mejor que pasarlo de una vez, no crees?. También damos paso a un fuerte desánimo emocional que nos regala pensamientos confusos y que condiciona todo lo que queremos hacer y decidir.

Así que, teniendo la posibilidad de crear una realidad “real” a partir de todo lo nuevo que se nos presenta, ¿por qué seguir dando vueltas a la mierda, bajo lamentos estúpidos?

Y… ¿ cómo conseguir salir del desenfoque y desánimo?. Pues:

Primero: sufriendo, pasando miedo, sintiéndote vulnerable, fea, imperfecta, cagándote en todo, llorando hasta cuando meas… porque las verdades duelen y que te pongan un espejo delante, jode que no veas.

Segundo: Identificando las viejas ideas que no te dejan ser tú, sentirte cómo eres en realidad, trabajarlas y soltarlas.

Tercero: Teniendo paciencia contigo misma. Y en grandes cantidades.

Cuarto: Prestando atención a tus ruidos mentales y cambios de humor. Que los tendrás. Y gordos!

Quinto: Aprendiendo a usar tus nuevos pensamientos en tu vida diaria porque siempre habrá alguien que lo flipe, te ponga en duda y te los quiera sabotear (ese alguien puede ser otra persona o tú misma).

Sexto: Tomando decisiones que apoyen todos estos cambios nuevos y que, por momentos, no querras tomar porque te sentirás insegura.

Pero aún así, merece la pena pasar por todo ello. TE LO JURO.

Abrazos miles!

El bienestar para un buen rendimiento. 3 Claves altamente efectivas.

Bienestar. Bienestar. #BIENESTAR. Que confusión me hago cada vez que escucho la palabra bienestar. Y me confundo porque está en todas partes. Y me confundo porque sólo lo relaciono con masajes y cuidados personales. Y el bienestar es mucho más…

El bienestar es comodidad. El bienestar es dicha. El bienestar es fortuna. El bienestar es confort…

El bienestar es riqueza, es abundancia, es felicidad. El bienestar es paz, es puro placer, es tranquilidad. El bienestar en un regalo de la vida… ¡ME MEREZCO MI BIENESTAR!

Es una realidad que vivimos en una era de desafíos constantes en los que, los cambios en nuestro entorno, vida y sociedad van a una velocidad de vértigo. Y eso, nos genera adrenalina en el medio de la confusión, el miedo y la emoción.

Si yo misma transformo ese miedo en energía, podré usarla para transformar o adaptarme al cambio, adaptar como pienso a la nueva forma de vida.

Y me merezco mi bienestar (personal, emocional y profesional) por todo lo que aporta. Si me encuentro bien conmigo misma, si me cuido, si estudio, si crezco profesionalmente, lograré vivir el cambio sin perder constancia y efectividad.

El bienestar es la base del alto rendimiento. Lo imaginas, ¿verdad?

El bienestar te aporta:

.- Desarrollo personal y laboral.

.- Independencia profesional y económica.

.- Integración en un nuevo estilo de vida.

.- Estabilidad emocional.

.- Control de tu espacio.

.- Status en tu entorno.

.- Capacidad de decisión.

.- Valor a ti misma.

Porque si te encuentras bien contigo misma aumenta tu rendimiento de un modo efectivo e inmediato. Para ello, te cuento 3 CLAVES altamente efectivas sobre tu BIENESTAR:

1.- La primera clave está en la proactividad. Sí. ¡Ya la tienes dentro de ti! Tienes que reconocer de una vez por todas que sólo tú eres la responsable de lo que decides. Y que puedes elegir en base a tus valores y a tus principios.

Consejo: no elijas en base a las emociones o al estado de ánimo del momento porque si no te sentirás víctima de esa circunstancia y no percibirás tu fuerza ni tu energía.

Hace no mucho me dejé llevar (sí, yo también tengo que repasar a diario mis propósitos y actitudes 😉 y a los pocos minutos ya estaba diciendo en alto que me había equivocado, que había tomado la decisión errónea y que no era momento de hablar. Lo hablé en alto, me serené y logré llegar a un acuerdo. No sin sentirme mal por la decisión tomada pero orgullosa por la rectificación.

La proactividad te da seguridad tanto para reconocer el error, como para tomar las riendas del mismo y corregirlo sin miedo y con total determinación. O pedir ayuda en caso de no saber como gestionarlo.

2.- La segunda clave viene de la mano de la claridad mental. Parece algo evidente pero es lo que dejamos para el final y lo que más rompederos de cabeza nos trae. Y el motivo es que, normalmente, no sabemos qué queremos de modo concreto y certero, ni a corto plazo, ni a largo plazo. Nos dejamos llevar por los deseos de una sociedad y por el consumo global cuando, posiblemente, hay cosas que nos encajan y otras no.

Moldea tu futuro, crea tus deseos. Gestionar un proyecto no es solo cuestión del entorno laboral sino también personal. Nadie nos ha enseñado a escribir lo que queremos (a nivel personal) pero sí lo tenemos que hacer para lograr financiación para nuestra empresa, por ejemplo. No es ninguna vergüenza.

La claridad mental te da fortaleza para hacer frente a las “piedras” de la vida, que las hay pero la diferencia está en darle una patada y hacerte daño o en apartarla del camino con fuerza, tesón y sin perder una pizca de energía.

Consejo: escribe sin miedo a pedir porque solo tú sabes tus necesidades reales. Como ejemplo, te pongo mi compra de coche en 2008. De aquella estaban de moda los monovolúmentes de 5/7 plazas, un modelo determinado, de una marca concreta. Hablando con mi marido, decidimos analizar qué coche nos gustaba más, qué coche encajaba en nuestras necesidades, qué precio podíamos pagar y qué servicio nos daría en ese presente y cuando lo niños crecieran. Pues logramos el coche que nos encantaba a los dos: un coche juvenil (Golf Plus de la marca Volkswagen), monovolumen compacto, con gran capacidad interior, con un motor diésel de 140 cv, bajo consumo y un tamaño adecuado a nuestro garaje, a nuestra ciudad y a nuestro uso diario. Aún seguimos con él, y encantados!!! En mi entorno, quién compró por esas fechas para los hijos, ya ha tenido que cambiar dos veces de coche, porque no se adaptaba del todo a las necesidades, al garaje del nuevo piso por que han tenido que mudarse, etc… Puede parecer una tontería pero es un alivio tener un coche que te da servicio, que cumple con tus expectativas y que ya hace mucho tiempo que está pagado.

3.- La tercera clave está en ponerte en primer lugar. Si te pones en primer lugar podrás asumir cualquier circunstancia porque no estás esperando a que nadie venga a lamentarte y a compadecerse de ti. Si tú te sientes bien contigo misma, lograrás centrarte en tus tareas, aún en momentos de baja energía o ánimo apagado. Ponerte en primer lugar te ayuda a salir de los lamentos del pasado y a que no te dejes guiar por la intensidad de tu vida.

Priorizar es la puerta principal para una vida equilibrada, llena de satisfacciones y de “noes” ante las cosas que se te presentan y no te convienen.

Consejo: Hace no mucho descubrí que parte del éxito (no hablo de éxito económico en dólares o euros sino del éxito personal, de corazón, dentro de mi alma, mi proyecto y mi familia) que puede conseguir una persona radica en que ésta hace las cosas que suelen ser de desagrado para las personas que se sienten fracasadas o incapaces de tomar las riendas de su vida. Soy consciente de que a mi no me gusta hacer las cosas que me desagradan aunque rápidamente olvido esa sensación de malestar y me refugio en lo bueno de hacer dicha tarea porque sé que tiene un resultado positivo para mi.

Llevo este mes yendo al gimnasio y no había ido antes por prejuicios, porque ODIO las máquinas (y por salud no puedo hacer nada de impacto) hasta que me paré en seco y analicé todos los porqué SÍ tenía que ir. Os juro que ha sido todo lo contrario a lo que había imaginado: un monitor que está pendiente de mi, un par de compañeros simpatiquísimos (voy muy temprano en la mañana), me queda una mañana por delante que afronto con una energía que no creí que podía tener. Eso sí, los primeros días pensé en abandonar porque me dolían hasta los pelos invisibles.

Me he puesto en primer lugar, he modificado horarios para que papá pueda llevar a los niños al cole (en mi caso, ojo! es un ejemplo personal, vale?) y me dicen que me notan “distinta”. Y eso que ya soy alegre por naturaleza! Pero sí es cierto que me encuentro mejor, más activa, con más energía y llena de fuerza para saber que, a pesar de las dificultades (no poder hacer running, zumba, ni nada de impacto), siempre hay opciones viables y muy positivas para cada persona en concreto.

El bienestar es la base del alto rendimiento. Si quiero rendir, ser más productiva tengo que poner primero lo más importante. Y lo más importante, ¡SOY YO! LAS PERSONAS!!! El rendimiento se logra cuando priorizamos. Si nos ponemos en primer lugar, nos encontramos bien y eso genera que sepamos saber decir no, sepamos tomar decisiones, sepamos gestionar mejor nuestro tiempo y sepamos, claramente, qué queremos y hacia dónde vamos.

Beneficio para las personas, o sea yo, y beneficio para las empresas (trabaje para mi o para los demás).

Qué es la FELICIDAD. Sin ser feliz me es imposible avanzar.

La felicidad rotunda y plena es un mito como otros tantos que existen en la sociedad actual. Realmente, la felicidad son momentos, estados de ánimo, pasos ejecutados en el camino de la vida.

Felicidad es plenitud, es realización, es sentimiento, es un estado mental.

Si tenemos por delante  más de 30 ó 40 años laborales, ¿cómo lograr avanzar sin sentirnos felices en el camino?

Para mi es imposible avanzar sin sentirme plena, gozosa y feliz.

Para alcanzar la felicidad es elevar la conciencia personal, dejando de lado tradiciones y dogmas. Ser felices significa eliminar prejuicios, ideas limitantes e irreflexiones generalizadas.

Para ser felices debemos ir más allá del mito o la moda actual para lograr así disfrutar del propio camino, con verdadera conciencia y siempre sonriendo y levantándose.

Todos anhelamos la felicidad aunque escojamos caminos distintos, inadecuados por momentos e inseguros otras veces por eso, ser, cada día un poquito más feliz es posible si nuestros pensamientos y emociones están enfocados a la serenidad, a la paz interior, a la salud y a la compasión, más intensa ésta que la empatía.

Si te sientes un poquito más feliz, cada día de tu vida, lograrás ayudarte a ti mismo y ayudar también a tu entorno para que también lo sea.

Desde el punto de vista del Budismo, tal y como yo lo entiendo después de haber hablado con mi maestro de Yoga Tibetano, Javier Akerman,  la felicidad es la liberación del sufrimiento. La felicidad absoluta es el gran gozo, es decir, la eliminación del sufrimiento.

Mientras no eliminas el sufrimiento, la felicidad es el camino que estás siguiente, por ejemplo con el yoga. No es un estado al que hay que alcanzar porque el estado ya lo tienes solo que no lo sabes, lo ignoras. La felicidad es el camino de la acción y la acción es la felicidad que vas a experimentando y que te  lleva al gran gozo. Estando el gran gozo más allá de conceptos.

Es importante destacar que, normalmente somos felices aunque eso no significa que de vez en cuando pasemos por momentos complicados o difíciles. Pero el estado natural es un estado de felicidad. Tener una casa, un coche, una familia, un trabajo… todo eso contribuye evidentemente, pero el estado natural de estar aquí y ahora, estar haciendo lo que te sienta bien te proporciona felicidad.

No es tampoco una ausencia de dolor, no es una ausencia de dificultades y muchísimas veces son esas dificultades las que te proporcionan felicidad también porque te permiten luchar y conocerte.

La felicidad es un estado de lucidez, de saber que estás haciendo lo correcto, de tratar de estar muy presente en todo lo que haces proporcionándote gozo. La felicidad es gozo y suele ser un estado bastante permanente lo que no significa que, de vez en cuando, se te vaya.

Dentro de la tristeza también hay gozo. No pienses que la felicidad es ausencia de lágrimas porque de felicidad también lloramos.

En resumen, felicidad es saber que estás haciendo lo correcto en beneficio tuyo y en beneficio de los demás.

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