Comparto contigo mi entrevista en el Suplemento Vida del Atlántico Diario porque no hay edición online. Espero que la disfrutes! Y gracias a Ana Fuentes por hacerla posible :)))

¿Cuándo llegó al mundo de la formación?

Creo que nunca salí del mundo de la formación porque como digo siempre, “me encantaría morir aprendiendo”. Y de todo, absolutamente todo, se aprende en esta vida. Yo hice las cosas al revés, en los tiempos en que había que hacerlas al derecho, y digo al revés porque cuando lo “ideal y correcto” era hacer una carrera universitaria, yo opté, primero, por la formación profesional. Empecé en el mundo del diseño gráfico pasándome con posterioridad, gracias a la promoción interna, al mundo de la publicidad, el marketing y la gestión de marcas comerciales. Jamás dejé de formarme, ni quiero dejar de hacerlo (actualmente estudio online un máster en Intervención Social y otro en Orientación Laboral), aunque la formación más valiosa la fui adquiriendo, día tras día, de modo autodidacta y de la mano de mis directores, colaboradores y gestores de proyectos. Siempre fui muy inquieta, resolutiva por lo que, esa competencia transversal, me abría las puertas, de par en par. El mundo de la formación, bien enfocado, actualizado, ajustado a cada momento, es apasionante y transformador, aunque aún lo es más la facilitación, que es mi fuerte y mi pasión. La facilitación te permite ayudar de un modo práctico, dinámico, a las personas a entender sus objetivos, tanto personales como profesionales y trazar un plan de acción para alcanzarlos, a que los hagan (los lleven a cabo) por ellos mismos. Como facilitadora, “facilito” ese proceso, mostrando todas las herramientas que esa persona o grupo tienen a su alcance y que a mí me han llegado a través de mi experiencia, de mi práctica y de mi formación constante. Aprender implica cambiar, mejorar, crecer para percibir todas las oportunidades que se nos presentan y ver el “nuevo” mundo que nos ha tocado vivir y que ya es una realidad.

¿El aprendizaje debe de ser continúo?

Rotundamente sí, y no por capricho sino por todos los beneficios que trae. El aprendizaje continuo te permite mejorar tus competencias (sobre todo las competencias transversales dada su importancia en la empleabilidad) y tus talentos (que los tienes, aunque no los veas por falta de confianza en ti mismo, por vergüenza, por falta de autoestima o porque tus circunstancias te lo impiden) y te da la oportunidad de demostrar tu valor añadido (¡que es mucho, seguro!). Da igual que ya estés trabajando, que te encuentres buscando empleo, que quieras cambiar de trabajo o de sector, o que seas un directivo que está cansado y desmotivado de tanta lucha. La cuestión está en demostrarte (a ti mismo primero, al mundo entero después) que estás plenamente comprometido con tu crecimiento y desarrollo profesional. ¡Todos debemos ponernos manos a la obra! Empresas, empresarios, estudiantes y parados. Si queremos ser fuertes en el mercado laboral, sea con un proyecto propio o con un proyecto ajeno, debemos concienciarnos de un cambio de mentalidad, es decir, marcar la diferencia, tomar la iniciativa y aceptar el aprendizaje continuo, sí o sí. Si las empresas quieren gente exitosa y comprometida deben hacer todo lo posible por animar a que la gente se forme y deben dar todas las facilidades posibles. Del mismo modo que los trabajadores que reciban esa oportunidad, deben agarrarse con uñas y dientes a toda la formación que tengan a su alcance. Conviene recordar que el aprendizaje que recibes, se queda en tu cabeza y te lo llevas contigo a todas las empresas que vayas o proyectos que gestiones. Es importante destacar que, la “pereza” y la “comodidad” no son buenas aliadas en estos momentos de cambio constante. ¡Este ritmo ha llegado para quedarse!

¿Galicia es una comunidad a la última en formación?

¡Galicia es lo más! Tan solo hay que leer la prensa de los últimos meses para descubrir la cantidad de empresas premiadas y gallegos que desarrollan labores increíbles. Por supuesto que todo se puede mejorar, claro que sí, pero es importante destacar como Galicia se está modernizando, priorizando el bienestar, la innovación, apostando por una sociedad digital. Toda mejora lleva su tiempo, aunque la clave resida en hacer las cosas bien para que duren, y duren, y duren. Lo que tenemos que tener presente y asumir, de una vez por todas, es que la crisis nos ha traído un cambio cultural profundo. Punto. Y que, para seguir adelante en este entorno cambiante, tenemos que transformarnos. Y para transformarnos, necesitamos herramientas, guías y una buena dosis de actitud, automotivación y autoconfianza. “Espíritu Valiente”, como empresa gallega de la que soy fundadora, nace, precisamente, para apoyar a los estudiantes de la formación profesional y a los empresarios nuevo o ya consolidados en el mercado, a que aprendan herramientas prácticas para hacer y afrontar de mejor manera, hoy, aquí y ahora, los nuevos retos laborales. El modelo de trabajo, tal y como lo conocemos, está desapareciendo por lo que, debemos responder y aceptar mejor los cambios y asumir una postura activa ante el mismo.

¿Las nuevas tecnologías ayudan en este terreno?

La tecnología ya es parte de nosotros y las nuevas generaciones nacen con ella, pero no debemos olvidar que detrás, seguimos estando las personas. Si bien es cierto que fomentar el conocimiento hace que sepamos cuáles son sus posibilidades y potencialidades, reforzar la autoestima ante lo desconocido, empodera a la persona y le da fuerzas y motivación para avanzar con esa tecnología de la mano y hacerla nuestra amiga. La tecnología no muerde y el aprendizaje siempre será necesario. ¿Qué pensarían nuestros abuelos cuando tuvieron delante a la primera locomotora? ¿Pensarían que se acabaría el trabajo porque ya no se utilizarían carros tirados por animales? La vida es cíclica y el mundo avanza. En nuestra mano está unirnos a ese crecimiento o ahuecar el ala y esconder la cabeza. Nadie dijo que los cambios fuesen fáciles, pero para eso estamos. Espíritu Valiente facilita que esos cambios sean más conscientes y menos dolorosos, ayudamos a encajar miedos que nos impiden ver la realidad de un modo objetivo y menos pesimista. Queremos apoyarte para que hagas. Sí. Que lleves a cabo las cosas y no te quedes por el camino. Desde el sofá no se logra nada, ni desde la queja. Si pongo a tu alcance nuevas herramientas y actitudes, podrás hacer más fácil lo que, a priori, te resulta complicado. Y la mayoría de las veces, es el miedo a lo desconocido o la vergüenza al que dirán, lo que nos impide cambiar, hacer o mejorar, sea nuestro puesto de trabajo, nuestras ganas de reciclarnos o cambiar de sector, nuestro deseo de incorporarnos al mundo laboral o nuestro afán por convertir un talento en un proyecto empresarial.

¿Qué líneas de trabajo tiene abiertas?

La línea principal es facilitar herramientas para aprender a hacer, tanto a estudiantes de formación profesional como empresarios que deseen un reciclaje o renovación. Así de fácil y complejo a la vez, dado que venimos de una cultura vertical. Quiero, simplemente, ayudarte. Ayudarte a través de sesiones individuales y de talleres grupales, con el valor añadido del seguimiento posterior. Ayudarte a que seas una persona con autonomía, con confianza, con capacidad para trabajar y gestionar proyectos diversos. Muchas veces, perdemos fuelle por el camino porque, aun teniendo las herramientas en nuestro poder, mantener la motivación y el ritmo por si solos, en estos tiempos de cambio constante, cuesta. Es importante tener un acompañamiento para lograr mantener la automotivación en nuestro día a día. Además, ésta no deja de ser aprendizaje para la vida misma, para la persona en sí, para poder avanzar de modo equilibrado, en todas nuestras áreas, sean personales, profesionales, familiares… Porque el equilibrio existe si somos realistas y sinceros con nuestros valores, con lo que queremos, con nosotros mismos.

La segunda línea tiene formato “escuela”. Cuento con personas a las que admiro hasta la saciedad y que tienen una trayectoria personal y profesional potente. Los tendré conmigo, impartiendo conocimiento y compartiendo con nosotros su experiencia práctica real y su saber hacer. Y lo harán en Vigo. De momento, solo puedo chivarte que el próximo 9 de junio, facilitaré un workshop de 4 horas, con Paula Fernández Ochoa, la hija del gran Paco Fernández Ochoa (esquiador alpino español que nos dejó en 2006), en el que se hablará de retos, de pasiones, de cómo las reglas del juego han cambiado, de carreras profesionales líquidas, de estrategia, de gestión… ¡No te la puedes perder! Es una mujer increíble.

¿Un pequeño recorrido por su carrera hasta ahora?

Te invito a que visites mi perfil en Linkedin (aquí).

¿Proyectos futuros?

Seguir con las líneas de trabajo arriba mencionadas y seguir apoyando a la formación profesional del mismo modo que apoyamos a la educación superior desde siempre. Los profesionales que se incorporan al nuevo mercado laboral deben saber satisfacer las necesidades de las compañías, de las nuevas y de las no tan nuevas. Hace años, la formación profesional era el camino correcto para acceder a un puesto de trabajo de un modo más rápido e incluso, si tenías carrera universitaria, era un puente perfecto para incorporarte al mercado. Eso ha cambiado, y de lo lindo. En la actualidad es importantísimo fomentar las nuevas habilidades profesionales como son la flexibilidad para trabajar ante un mercado tan cambiante y la capacidad de adaptación, entre otras. La preparación teórica sigue siendo fundamental pero la formación práctica, el saber hacer es imprescindible ahora mismo y esas son las herramientas que te proporciona Espíritu Valiente. El mercado actual nos exige ser más flexibles, más autónomos, más productivos, rendir más, facturar más, comunicar mejor, gestionar equipos de trabajo cada vez más complejos y diversos. Para ello hemos nacido, para ayudarte a gestionar todos estos cambios y que mantengas tu rumbo profesional.

Defínase como persona:

Mujer y Madre. Adoro cumplir años y desaprender. Sé a qué sabe la Luna y a que huele el Sol. En ocasiones viajo en nube, pero no siempre. No se lo digas a nadie… ¡Es un secreto!

Una manía inconfesable:

Al tender la ropa. Si una camiseta va con dos pinzas, ambas tienen que ser del mismo color.

Un lugar en el que perderse:

En medio de las hojas de un libro infinito.

Un objeto de deseo tangible o intangible.

Suspiro por una Ducatti Diavel.

Un personaje admirado:

Admiro a cuanta persona el universo pone en mi camino. Todas traen lecciones, para bien y para no tan bien.

Un recuerdo de su niñez:

El columpio que me hacía mi padre en la cabina de su camión con una escoba, en su época de transportista. ¡Era bestial!

Una afición:

Imposible escoger una sola… jajajaja.

La canción de su vida:

El respirar de mis hijos cuando están dormidos.

Una película:

La saga “Fast & Furious”.

Un libro de reciente lectura:

“Lo que te diré cuando te vuelva a ver”, de Albert Espinosa y “Esperanza Azul” de la viguesa María Alonso Fernández. Nunca leo un solo libro a la vez.

De pequeña quería ser:

Azafata para darle uso a mis alas, bailarina para perderme entre las nubes y madre para sentir como crece una vida dentro de ti.

Un proyecto pendiente en su agenda:

Una escuela de y para #EspíritusValientes que aporten todo su saber hacer y trayectoria profesional a los que vienen detrás, pisando fuerte (¡estoy en ello!).

 Un deseo insatisfecho.

La verdad es que me encuentro en una etapa de mi vida maravillosa, plenamente satisfecha y muy a gusto conmigo misma.

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