Ayer escribí esta publicación en Facebook:

Ayer hice un extra de trabajo (me acosté tarde y me levante temprano) porque hoy tocaba masaje descontracturante y energético al mediodía. Si le sumas premestrual y mente hiperactiva… a estas horas, ya estoy muerta. Me voy a dedicar una horita con mi saco de semillas caliente y aprovecho el tiempo para mis lecturas pendientes. ¿Qué cómo lo hago?:
1. Tengo claro lo que quiero.
2. Estoy enfocada.
3. Mi plan de acción está por escrito.
4. Estoy organizada al milímetro con margen para cambios.
5. Digo No cuando así lo siento y no me siento culpable.
6. Pido ayuda para dedicarme tiempo para mí y ya no me siento culpable.
7. Priorizo porque no todos los días son iguales.
8. Medito para ser consciente de mi respiración y darle a mi mente y cuerpo tranquilidad.
9. Si siento miedo, lo hago igual.
10. Sólo tengo una vida así que quiero vivirla y no “correrla”.
¿Cómo haces tú?

Y ALUCINÉ con la cantidad de comentarios recibidos por privado (que si yo voy a contrarreloj, que si yo no soy capaz, que si yo no tengo tiempo para pararme a meditar, que si mis niños son pequeños, que si te admiro, que si estoy agobiadísima, que si no sé cómo eres capaz…). Y, de verdad, que soy de carne y hueso como vosotras. Que también lloro, que me desbordo hasta tirarme de los pelos, que hay días que no llego ni a la mitad (como ayer)…

La CLAVE (que me dio pie al decálogo que te puedes descargar al final) está es ser conscientes de ello, que somos HUMANAS, en asumir que la PERFECCIÓN NO EXISTE y en que:

1. Debes tener claro qué es lo que QUIERES. ¿Te has parado a pensar en ello? ¿Quieres vivir pagando una hipoteca a 40 años o vivir de alquiler y meter en una cuenta que produzca por si sola, los intereses que te ahorras? ¿De verdad quieres gastar un dineral en unas vacaciones de 15 días en una isla desierta o mejor disfrutar de un masaje todos los meses, los 12 meses del año? Párate a reflexionar y descubrirás deseos nuevos.
2. Si tienes claro lo que quieres, podrás estar ENFOCADA y avanzar, paso a paso, día a día, con constancia sin perderte por el camino y ansiando cosas que no van contigo pero están de moda.
3. Para estar enfocada, debes tener tu PLAN DE ACCIÓN por ESCRITO.
4. Estar ORGANIZADA al milímetro aunque con margen para cambios, imprevistos y cosillas que surgen sin más.
5. DECIR NO. Sin sentirte culpable porque no te lleva a nada. TÚ ERES LO PRIMERO, sí o sí.. tú y tu familia. Por ejemplo, te piden que les hagas un recado y habías quedado en ir a la pelu. Pues te vas a la pelu y punto (excepto urgencias mayores). Yo, en estos casos, me suelo preguntar: ¿Cuánto de bueno es para mi, por ejemplo, hacerle el recado a mi hermana? O ¿si yo no estuviera, cómo se tendría que organizar mi hermana para hacer sus recados?. Y te lo digo con conocimiento porque, las que curramos para nosotras, el resto del mundo se piensa que no hacemos nada y que podemos aprovechar nuestros trayectos para hacer los recados de media familia. Lo siento pero, va a ser que no. Y no miento ni doy justificaciones tontas. Simplemente, no puedo o no me va bien y ya no hay más que explicar.
6. Saber PEDIR AYUDA cuesta un mundo. Al menos, así lo sentía yo. Pero poco a poco fui pidiendo cosas pequeñas, a modo de prueba hasta que la vida me dio un palo y tuve que pedir ayuda, sí o sí. No veas cuando me jodió pero era la última opción que tenía. Desde esas, pido ayuda. Y, ¿sabes por qué cuesta tanto? Porque nos han educado como si fuésemos supermujeres de hierro. La cultura, la sociedad, la educación. Está mal que nos dediquemos tiempo y nos sentimos culpables por ello. 

Algunas me habéis preguntado, QUÉ ES PARA MI PEDIR AYUDA así que ya aprovecho para contaros:

* He hecho malabarismos para CRIAR a mis hijos (no he delegado su cuidado a nadie porque no tenemos abuelos que los cuiden y no me apetecía, en su momento, ganar un sueldo “x” para pagar a otra persona así que estos últimos años he ganado menos y entre mi marido y yo, nos hemos encargado de los niños. Sí se puede. Y sólo lo descubres cuando no te quedan más cojones o así lo decides aunque le mundo no lo entienda. Así de claro. Así de simple. Y como crecen cagando leches, ya tengo un hijo de 9 años y otro de 5 años. HA MERECIDO LA PENA, TOTALMENTE porque ahora sí tienen edades geniales para echar mano de otras personas adultas, en momentos determinados. No es lo mismo dejar un bebé de un años que un niño de 5 años).

** En marzo de este  año, y después de mucho buscar, encontramos a una compi muy especial, que me echa un cable en casa, hora y media, dos días a la semana pero que, si algún día la necesito por turnos contrarios a mi marido y tengo algo importante de trabajo, se queda con los niños. Este verano se ha quedado dos veces y los niños están encantados. Esta DECISIÓN fue la más DIFÍCIL porque meter a alguien en casa, como que no lo teníamos muy claro pero sabía que, cuando fuese el momento, llegaría la persona idónea. Soy de las que fluye e intuye. Y llegó. Recomendada por una vecina. Es administrativa, de nuestra quinta y la crisis de 2008 la llevó a cuidar a ancianos. Esa situación hizo que descubriera lo bien que se le daba y lo que disfrutaba por lo que se formó para ello y de ahí, le salieron un par de casas. En una estuvo los últimos 5 años de una “abuela”, en una familia fantástica y ahora está haciendo compañía a otra señora mayor de tardes, en la residencia en la que está. Así que, un par de días a la semana, de mañana está en mi casa, y de tardes, hasta el momento, cuando lo he necesitado, a sido justo cuando ella sale de trabajar en la otra casa. Y confío mucho en que mi proyecto crezca y ella vaya creciendo conmigo. Y si le surge algo, felices de que así sea pero, de momento, la disfrutamos nosotros.

*** Como PAREJA pues nos hemos inventado salidas delante de la tele, hemos aprovechado siestas para “mimarnos” a escondidas como adolescentes y mil cosas más (jajaja, no te lo puedo contar todo) porque eramos conscientes de que los niños crecen. ¿Qué son 9 años que dedicas a los hijos, de un modo más intenso, frente a los 80 o 90 que duramos? No es nada! El tiempo vuela y en nada serán ellos los que nos manden de paseo a nosotros.

**** A nivel ORGANIZACIÓN, han sido 9 AÑOS SIN AYUDA EXTERNA por lo que aprendí a SIMPLIFICAR mucho TODO. Poca ropa, toda combinable entre sí, la casa sin mierdas a las que sacar polvo, los muebles funcionales, la colada tendida en perchas, la comida sencilla y sana (cocino en olla exprés que en 10 o 15 minutos la comida está hecha, si uso el horno lo programo por la mañana y tengo la comida recién hecha, también uso la thermomix , etc, etc, etc.

Y sobre todo, mucha COMPLICIDAD CON MI MARIDO. Seguimos!


7. PRIORIZAR te permite saber qué es lo importante para hacer porque no todos los días son iguales y no todo es urgente aunque creamos que sí. A veces confundimos priorizar con cabezonería de “lo hago ahora por que sí” y resulta que no tenía porque hacerse en ese momento.
8. MEDITO. SI. Tengo el culo quieto más de 10 minutos! Ohhh! Quién me lo iba a decir a mi hace un par de años!!! Pues lo hago para ser consciente de mi respiración, que siento que es como mi gasolina y así consigo darle a mi mente y cuerpo tranquilidad y sosiego.
9. MIEDO. Es bueno tenerlo. Yo tengo miedos. Muchos. Pero aunque tenga miedo, lo hago igual. De verdad. Por ejemplo: con el plan financiero del proyecto. Tenía miedo, mucho miedo de enseñárselo a quien, ahora, es mi mentor de las finanzas. Y menuda bronca me cayó!. Lloré de la rabia pero así mi parte de responsabilidad y me negué a seguir con quién me lo llevaba porque me llevaba de cabeza a un agujero negro. Delegué sobre quien no debía y no podía seguir así. Y mereció la pena! Que la culpa también fue mía, eh! pero tenía miedo de AFRONTAR LA REALIDAD… es decir, mejor con la cabeza bajo el ala que afrontando la situación… eso lo produce el miedo. Y no merece la pena! De verdad que no.

Y por último, y lo más importante para mí que ya estoy más cerca de los 40 que de los 30… ¡Tengo 37! ¡Ouyeah!  Estoy en el ecuador de la vida y no sé si me jubilaré, tal y como va el tema en los autónomos!!! Pues eso… el punto más importante:


10. SÓLO TENEMOS UNA VIDA! Y YO QUIERO VIVIRLA Y NO “CORRERLA”. Es decir, quiero ser consciente de lo que hago, disfrutarlo, aportar valor a los míos, a mi misma. Siempre digo lo mismo: nada que no pueda llevar conmigo en la caja de pino me debe sacar el sueño, día a día.

Que no siempre me acuerdo, ojo! Por eso te animo a que, como yo, IMPRIMAS EL DECÁLOGO de VIDA de un ESPÍRITU VALIENTE para que, al menos, a diario, le eches un vistazo.

Puedes colocarlo en el espejo del baño, en la puerta de la entrada, en la pared de la mesita, en la puerta de la nevera… en donde tú quieras pero por favor, descargarlo (está en pdf) y léelo a diario.

Descargar

DECÁLOGO de VIDA de un ESPÍRITU VALIENTE

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